5…f5, ¿una variante nueva en la defensa Petroff?

Buscando software que jugara al ajedrez de Capablanca (aquella variante inventada por el cubano campeón mundial en los años 20), encontré el programa ChessV, diseñado para jugar esa y muchas variantes del ajedrez, y cuya última versión, la 2.1, se lanzó en 2017. Sin embargo quise tantear cómo jugaba al ajedrez convencional, y después de 1.e4 e5 2.Cf3 Cf6 3.Cxe5 d6 4.Cf3 Cxe4 5.Cc3 queda planteado el ataque Nimzovich de la defensa Petroff. Hasta aquí, nada raro.

El punto está en que tras 5.Cc3 el programa ChessV responde con 5…f5, una jugada que no aparece en la base en línea de ChessBase, ni en Chess Tempo ni en Wikichess ni en Chessgames.com. Tampoco en las enciclopedias de aperturas ni en bases de datos. ¿Estamos entonces ante una novedad teórica insospechada a estas alturas, o es una jugada tan mala que ni merece ser analizada?

Actualización: según la base de ChessBase para Android, hay cuatro partidas con 5…f5: dos victorias blancas, una de 1912 con 6.Ac4 y otra con 6.De2 (2006), una victoria negra con 6.d4 (2004) y unas tablas de 2010 con 6.Cxe4. Y según Chess-db.com, hay cuatro registros a partir de esta posición, dos partidas con 6.Ac4 y dos con 6.d4, aunque no da más detalles, y con 6.d4 se puede seguir un registro en el que ganan las blancas. De nuevo, sin más detalles.

Todos recordamos la célebre partida Zapata-Anand de 1988, en la que el pobre Vishy, haciendo caso de la burrada consagrada como novedad teórica en el Informator 58, respondió a 5.Cc3 con 5…Af5?? y abandonó tras 6.De2 al ver que perdía una pieza. Sin embargo, la diferencia con 5…f5 es que 6.De2 no parece suficiente por 6…De7 7.Cd5 Df7!?

¿Será que a diferencia del Informator de 1987, estamos ahora sí ante una novedad? ¿Y qué tan mala puede ser realmente 5…f5? Parecería mala por debilitar el flanco del rey y por no ser jugada de desarrollo, pero que una jugada parezca incorrecta en la apertura no hace que necesariamente sea mala, al parecer. O al menos al nivel de aficionado, aunque al no haber partidas para cotejar, tuve que recurrir una vez más a un torneo blitz entre módulos.

Reclutando a los hermanos Fritz (Fritz 13 SE, Fritz 16 y Deep Fritz 13) y a los Stockfish (8 y 10), en un torneo a doble vuelta a 4+2 (porque no tengo toda la vida para esto), los puse a sacar ideas a partir de 5…f5. Además de la paliza de los Stockfish a los Fritz, lo más destacado es que las blancas tienen tres continuaciones: 6.De2 (insistiendo con explotar la clavada del caballo negro), 6.Ac4 (que parece la línea principal) y 6.g3 (una idea residual que parece del gusto de Stockfish 10). Para ver todas las variantes en un sólo archivo fundí todas las partidas en un solo PGN y por eso no se pueden ver las partidas por separado, pero para quien quiera verlas todas están en este archivo.

Es claro que jugando a nivel de módulo, no parece que la variante sea por sí sola buena o mala, pero habría que consultar al respecto a los expertos en la defensa Petroff a ver si se atreverían a jugarla. Se dice que el número de jugadas posibles en ajedrez es inmensamente grande, pero las partidas se van asemejando cada vez más hasta la primera mitad de la partida, por no explorar todas las variantes posibles a partir de las jugadas iniciales. Después de todo lo hecho por AlphaZero, queda preguntar si nos pasamos a variantes más heterodoxas del ajedrez, o si el futuro del ajedrez como deporte entre humanos pasa por poner a las máquinas a buscar novedades teóricas por nosotros.

Ajedrez, tablas y una propuesta basada en el go

Se ha dicho muchas veces que las tablas en ajedrez (así como los empates en los deportes en general) lo hacen cada vez menos interesante para organizadores, patrocinadores y aficionados. Y no sólo las tablas en pocas jugadas (llamadas irónicamente “tablas de gran maestro”), sino también las arduas batallas que terminan en partidas nulas. Sobre todo en los últimos tiempos, con la evolución de la informática se pretende llegar a la perfección técnica en ajedrez, pero el exceso de tablas está acabando con su faceta deportiva.

El problema no es en sí lo que en tiempos de Lasker se llamó “la muerte del ajedrez”: la idea de que la partida perfecta debía terminar siempre en tablas. Así como se decía que los sacrificios y las combinaciones brillantes sólo probaban que alguien se había equivocado, la única forma de alcanzar una victoria en el tablero era cometer o provocar un error. El problema, en mi opinión, es que se parte de una base errada: que desde el comienzo la igualdad en la partida es absoluta, y que el hecho de que las blancas hagan la primera jugada no tiene demasiada relevancia. Lo cual, estadísticamente, es falso.

En casi cualquier selección de torneos de ajedrez, se demuestra una tendencia estadística a favor de las blancas.

En la mayoría de juegos y deportes se asume que quien hace el movimiento inicial tiene una ventaja, y que esa ventaja a largo plazo se traduce en una tendencia. En ajedrez, esa tendencia le da a las blancas más del 50% de los puntos. Por ejemplo, en una selección de más de 291.000 partidas de nivel de GM (Elo medio de ambos jugadores igual o mayor a 2500) a partir del año 2000, las blancas lograron el 55.3% de los puntos (31.5% de victorias y 47.6% de tablas), mientras que las negras sólo puntuaron el 44.7%. Esa proporción es más o menos la que quiero plantear con base en un juego que sí tiene en cuenta la ventaja de salida a la hora de puntuar: el go.

Esa tendencia a favor de las blancas hace que no sirvan cambios como la llamada regla de Bilbao (dar tres puntos por victoria y uno por empate, como en el fútbol), si en caso de tablas ambos jugadores puntúan lo mismo. Aquí es donde entra el go, cuya puntuación está diseñada para no permitir empates. En el go, las negras hacen la primera jugada, por lo que se considera que tienen una ventaja que hay que compensar a las blancas. Esta compensación se da con unos puntos adicionales al final de la partida llamados komi, que suelen ser siempre un número decimal (por ejemplo, 6.5 puntos), y ese decimal por sí solo hace que nunca haya un empate en puntos.

Si bien el valor del komi ha evolucionado con el tiempo, y tenga en cuenta otros factores como la diferencia de nivel entre ambos jugadores,  ha provocado cambios de estrategia en el juego y se ha aceptado como parte de su naturaleza. Si este concepto ya hace parte del go desde 1930, ¿por qué el ajedrez nunca ha asumido esta cuestión estadística? Mi propuesta entonces, basado en las tendencias señaladas antes, es que la partida de ajedrez mantenga su valor de un punto por victoria, pero que las tablas con blancas valgan 0.45 puntos, y con negras valgan 0.55. Veamos cómo afecta esta idea a algunos torneos de ejemplo.

Para empezar, torneos de todos contra todos a doble vuelta, en los que cada jugador juega con blancas y con negras contra cada rival, como los torneos de Candidatos desde 2013. Por ejemplo, el pasado torneo de Berlín de 2018, que ganó Fabiano Caruana, y en el que las blancas obtuvieron el 53.57% de los puntos (12 victorias contra 8 de las negras y 36 tablas):

Torneo de candidatos de Berlín 2018. VB: victorias con blancas, VN: victorias con negras, TB: tablas con blancas, TN: tablas con negras, PP: partidas puntadas.

Ahora, si bien el rendimiento de Caruana (o de Aronian) es incuestionable, una ventaja de este sistema es que es muy difícil que se produzca empates incluso en las posiciones intermedias:

Posiciones finales del torneo de Candidatos 2018 con los sistemas de puntuación tradicional, la regla de Bilbao, y la propuesta de compensación basada en el go.

Otro ejemplo: el torneo de candidatos de 2013, en el que Carlsen y Kramnik empataron en puntos, pero clasificó Carlsen por mayor número de victorias:

Torneo de Candidatos de Chenai 2013, ganado por Magnus Carlsen por haber ganado una partida más (con negras) que Kramnik.

En este torneo hubo una diferencia aun mayor a favor de las blancas: 54.46% de los puntos (15 victorias contra 10 de las negras, y 31 tablas). Según el sistema clásico hubo tres empates en puntos, dos según la regla de Bilbao, y ninguno con la propuesta de compensación:

Posiciones finales del torneo de Candidatos 2013 según los tres sistemas de puntuación.

Actualización: agradeciendo al maestro Leontxo García por haber retuiteado mi propuesta, alguien me hizo la observación de que si dos tablas con negras valen más que una victoria y una derrota, esto podría motivar aún más a hacer tablas. Aunque suena a un enfoque deportivamente raro, haciendo caso de la observación sugiero entonces que se implemente como una mejora de la regla de Bilbao, en la que las tablas valgan 0.90 y 1.10 puntos con blancas y negras respectivamente. Entonces el torneo de Candidatos de 2013 quedaría así:

Torneo de Candidatos 2013 con la regla de Bilbao ajustada: 0.90 puntos para tablas con blancas y 1.10 para tablas con negras.

En este caso, la regla de Bilbao pura habría dejado empatados a Kramnik y Aronian con 21 puntos, pero con la regla ajustada Aronián superaría a Kramnik por haber ganado Aronian una partida más, la idea original de la regla de Bilbao:

Aquí sí se hubiera podido decidir el torneo sin recurrir a los desempates, pues en igualdad de puntos, mayor número de victorias supone mayor número de derrotas. Cabe decir que para que motive de verdad el salir a ganar en torneos de ajedrez, y luchar por una mejor ubicación incluso en puestos intermedios, debería aplicarse como propuesta de puntuación y no como simple sistema de desempate. Faltaría evaluar cómo funciona en torneos de todos contra todos a una sola vuelta, o por sistema suizo. En estos días en que se quieren retomar ideas como eliminar el enroque (aunque la idea original fue de Lasker), este es mi modesto aporte para replantear las tablas y mejorar el enfoque deportivo en el ajedrez.

P.D.:Ya sé que decidí dejar de cooperar en Wikipedia hace mucho tiempo, pero para este artículo he tomado información de la Wikipedia buena (en inglés). Aunque he dejado de enlazarla y a la información usada le he dado formato propio. Algo de derecho me asiste por haber colaborado con mejorar la versión en español (que no española), desde la versión que aún merece algo de credibilidad.

Justamente, el maestro internacional Michael Rahal ha subido un video muy instructivo sobre patrones de mate en su canal de YouTube, recurriendo a uno de mis últimos aportes a la Wikipedia (desde una IP y no desde mi cuenta): la traducción del artículo sobre patrones de mate desde la versión en inglés. Habría tenido que recurrir a la versión en inglés si yo no hubiera tenido mejores cosas que hacer los viernes por la tarde, o en otras palabras, ser valiente.