Mundo de tercera: plagios en la web, festivales y basuras

No es por falta de motivos, pero hacía mucho que no actualizaba esta sección. Lamentablemente aquí va otra entrada.

Plagios en la web. Después de publicar mi anterior artículo sobre el go, vi con preocupación que Google colocaba en primer lugar a una web de mierda llamada todoemarketing.com (no voy a generarle enlace, claro), que no sólo había copiado ese sino otros artículos de la categoría Software. Ya he dicho antes que escribo aquí sólo porque quiero, que no me interesan para nada esos conceptos de monetización y posicionamiento, pero de ahí a permitir que otros decidan copiarlos, como se deduce del nombre de la web, para sacarles cualquier tipo de provecho, es otra cosa. Esto es obviamente un gazapo de Google, que ya fue notificado de esta situación, al igual que el proveedor de hosting de la web en cuestión, que no tiene medios de contacto pero que tampoco parece un bot. A ver Google, muy bonita la inteligencia artificial, sí, pero a ver si creamos algo de sentido común artificial para estas cosas.

Festivales del ruido. El pasado sábado 10, la alcaldía local de Antonio Nariño, en el sur de Bogotá, organizó el primer Festival Río Fucha, con el supuesto fin de “crear sentido de pertenencia y exaltar el amor de los bogotanos por el Río Fucha”. Y por lo visto nada genera más conciencia ambiental que un concierto de siete horas con no sé cuantos miles de vatios de sonido en un barrio residencial. Para colmo dicen que es la primera versión, lo que significa que a menos que lo impida un recurso legal de los vecinos del parque (pues técnicamente están violando de sobra su propio código de policía), todo vecino hasta quinientos metros del área usada para el concierto creará su sentido de pertenencia y amor por el río desde ahí donde no les da el sol.

Además, la presentación de un lineup genérico de conciertos de la alcaldía (cualquier alcaldía), no terminó a las ocho como lo comunicaron, sino casi a las nueve y media. Ojalá el hecho de no haber volado ventanas no les dé licencia para permitir una nefasta seguidilla de conciertos y “festivales al parque” de cristianos, raperos, reguetoneros y demás fauna musical, en un barrio residencial que apenas ha sobrevivido a la restrepización de la zona.

Basuras y solios. Desde los años 80 se ha tenido que declarar la emergencia sanitaria en Bogotá por el tema de la recolección de basuras. Siempre que se ha cambiado de modelo de gestión, se termina en un desastre. Desde la ineficiencia de la EDIS en los ochenta, la subsecuente privatización en los noventa, la desprivatización de Petro y ahora la reprivatización de Peñalosa, cada cambio nos ha dejado la consecuente emergencia sanitaria en una ciudad en donde la gente no sabe reciclar pero en cambio sí sabe convertir cada kilogramo de productos en el doble de masa de desechos. La pobre visión hemipléjica de izquierda versus derecha, de burocratizar versus privatizar, no ha hecho más que alternar el poder entre pésimas gestiones de unos y otros en los últimos veinte años en esta ciudad.

Pero justamente, entre la pésima alcaldía de Petro y la pésima alcaldía de Peñalosa, lo que tienen en común es justamente el tema de las basuras y lo que significó su vinculación con el poder. Además, claro, de las repercusiones mediáticas, del manejo de la opinión pública, de la influencia de constructoras, grupos económicos, grupos políticos, en fin, de todo aquello que mueve a la democracia excepto la voluntad y la conciencia del pueblo (porque la democracia siempre ha sido un asunto muy serio como para dejarlo en manos del pueblo, claro está). Y esa alternancia de ilusiones y desencantos puede terminar de una manera bastante predecible. Dicho de otra forma, si Petro y su ego convirtieron a Peñalosa nuevamente en alcalde de Bogotá, Peñalosa y su ego van a convertir a Petro en presidente. A menos que quienes ya estén en el poder hayan decidido otra cosa.

P.D.: Señores de WordPress: acabo de contratar un plan básico y he cambiado el dominio de mi blog. A cambio, quiero que me expliquen una cosa: ¿por qué quitaron el botón de justificar? No sé qué tiene de bonito un artículo entero alineado a la izquierda. Siempre que quiero justificar cada párrafo, debo centrarlo, entrar a la vista de código y reescribir esta línea así: <p style=”text-align: justify;”>. ¿Podría alguien explicarme por qué?

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