Au revoir, Wikipedia

Poner cara de Jimmy Wales” fue una expresión popular de aquellos años en que Jimmy Wales, fundador de Wikipedia, encabezaba el mensaje anual de este sitio a sus usuarios para solicitar donaciones. Este año la Wikipedia, el proyecto de conocimiento colaborativo más grande de la historia, ya no recurre a convertir a su fundador en un meme viviente, sino a un aviso de más de media página (y una ventana flotante). Más o menos, no quieren tener publicidad ni molestar a los usuarios con banners, pero terminan recurriendo a éstos para poder financiarse. Una muestra de cómo un proyecto interesante termina estrellándose contra la naturaleza humana.

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Jimmy Wales, poniendo cara de Jimmy Wales.

Personalmente, he decidido no sólo abstenerme de donar a Wikipedia, sino dejar de usarla. No sólo hay otras opciones (y no, ni la Metapedia ni la Inciclopedia lo son), sino que mi paciencia terminó ante los muchos defectos que se le pueden señalar. Empezando por el meollo del asunto, el tema monetario. Wikipedia es el mayor ejemplo del concepto wiki, de trabajo colaborativo y comunitario, pero también es considerada por algunos como una forma de explotación del trabajo voluntario. Y desde hace mucho se ha cuestionado desde el uso que Wikipedia ha hecho de sus donaciones hasta el alarmismo que ha generado ante una posible desaparición.

Otro punto es su objetivo, ser una enciclopedia. Es cierto que puede haber discrepancias acerca de qué puede ser considerado conocimiento objetivo, pero el concepto wiki hace que si Wikipedia es escrita por sus usuarios, entonces consultar en ella equivale a preguntarle a la gente qué sabe al respecto. Y ese es su mayor problema: que Wikipedia puede ser escrita por cualquiera, sepa o no del asunto. Y no es muy claro qué hace la diferencia entre recurrir a una “fuente fiable” y caer en la falacia de autoridad.

Esto genera a su vez otro defecto grave: la presunta “libertad de edición” termina chocando con los usuarios que son prácticamente dueños de ciertos artículos, o los señalados casos de censura impuestos por usuarios de mayor nivel (porque al parecer no puede haber igualdad sin jerarquía), sobre todo cuando se tratan temas polémicos (Palestina, Cuba, el “Ché”, etc.) debatidos en discusiones que superan por mucho la longitud de los artículos.

He dicho que la web en sí misma ya reúne todo el conocimiento que la humanidad ha querido compartir, y que Wikipedia es sólo una parte de él. Y otro de los defectos en que cae Wikipedia es crear un círculo vicioso: usar como fuentes y referencias otros sitios en la web, que a su vez usan a Wikipedia como fuente, más cuando esos sitios suelen ser blogs (porque en la Wiki en español nadie parece entender la diferencia entre referencias y enlaces externos). Sí, Wikipedia puede ser muy útil para los estudiantes, pero termina recurriendo en el mejor de los casos a fuentes escritas por autores de conocimiento mucho más avanzado (científicos, por ejemplo). Porque la calidad de un artículo en Wikipedia suele ser inversamente proporcional al dominio que tenga el público en general sobre el tema; por eso es común que los artículos sobre series de televisión sean más largos que muchos artículos científicos, o que las secciones más largas de otros artículos sean las de “Curiosidades” o “En la cultura popular”.

Son muchos otros defectos de Wikipedia que se han señalado desde hace mucho y que no parecen haber cambiado: Wikipedia como vitrina de las pseudociencias, la mala calidad de la versión en español (que algunos achacan a que es la versión de España, editada sin permiso por los latinoamericanos), la ausencia de democracia contra el hecho de que la verdad no es democrática, entre otros. Lo único cierto es que ya no soy estudiante, y cuando necesito saber algo realmente complejo sé que no sólo no lo voy a encontrar en Wikipedia, sino que va a ser más fácil encontrarlo yendo directamente a sus fuentes fiables.

Ya me cansé de lidiar con el hecho de que ser usuario registrado (o incluso «bibliotecario») no equivale a tener criterio, y que (cuando no se me antojaba iniciar sesión), ser usuario anónimo no significa ser vándalo. Fue la triste visión de pasar los viernes por la tarde metido en guerras de ediciones con dueños de ciertos artículos, la epifanía definitiva para hacer honor a mi etiqueta de usuario retirado en Wikipedia. Razón por la cual, por mucha cara de Jimmy Wales que me pongan, no verán un solo centavo de mi parte.

Cambios en el Baloto

Es oficial: a partir del 20 de abril el Baloto pasa de ser una lotto 6/45 estándar, a convertirse en una lotto 5/43 con un número suplementario entre 1 y 16. Lo que significa que la probabilidad de ganar el premio mayor se reduce en más del 89%: al pasar de 1 entre 8’145.060 a 1 entre 15’401.568. Estos cambios al parecer van acompañados de una base más amplia del plan de premios y, como es lógico, entregar acumulados más grandes aunque con menos frecuencia.

De entrada, si por desalentadoras he abandonado el estudio de las probabilidades en la versión anterior del Baloto, aquí ya no tiene ni caso intentar estudiarlas, a menos que el aún desconocido plan de premios otorgue algún aunque existe al menos beneficio por acertar la combinación principal sin el número complementario; pues la probabilidad de lograrlo es de apenas 1 en 962.598. Eso nos deja, usando la vieja ley del 80%, que el rango de combinaciones ideal estaría entre los siguientes intervalos:

  • Número 1: 1-12
  • Número 2: 4-22
  • Número 3: 12-32
  • Número 4: 22-40
  • Número 5: 32-43

Del mismo modo, la suma ideal de las combinaciones está entre 77 y 143. Hasta aquí recordando que esta ley del 80% se cumplió en el Baloto aunque el margen de combinaciones sigue siendo demasiado amplio. Y también hay que recordar que el número complementario cambia todo; al igual que en las loterías tradicionales donde la probabilidad de acertar el número mayor es de tan sólo 1 en 10.000; lo que dificulta todo es acertar además la serie.

Lo que llama la atención es que aún no aparece ninguna información al respecto en la página oficial del Baloto (sería bueno que la revisaran aunque sea para corregir el enlace a su cuenta de Twitter); tan sólo en volantes en los que anuncian los nuevos servicios de Vía Baloto se ha podido ver esta información. Estos cambios vuelven inútiles a partir de ahora cualquier análisis basado en las frecuencias de los resultados históricos; de aquí en adelante sólo queda esperar a la publicación completa del plan de premios para determinar si resulta interesante apostarle a la cabeza del ratón en vez de a la cola del león.

Ya se conoce el nuevo plan de premios del Baloto, del cual vamos a ver sus probabilidades:

  • 5 aciertos + complementario: 1 en 15’401.568
  • 5 aciertos: 1 en 962.598
  • 4 aciertos + complementario: 1 en 1’974.560
  • 4 aciertos: 1 en 123.410
  • 3 aciertos + complementario: 1 en 197.456
  • 3 aciertos: 1 en 12.341
  • 2 aciertos + complementario: 1 en 903
  • 1 acierto + complementario: 1 en 688
  • complementario: 1 en 16